
Amparados en la convicción de la igualdad de las personas en cuanto a sus derechos, intentamos conseguir, a través del tratamiento integral, el mayor desarrollo personal aceptando sus diferencias y contribuyendo a un conocimiento lo más exhaustivo posible de sus capacidades y una adecuada autoestima.
Evitaremos y rechazaremos todo atisbo de explotación o abuso contra personas cuyos recursos personales no les permitan cuidar de sí mismos.
Mantendremos una actitud crítica para asegurar el cumplimiento de las leyes que defienden la dignidad personal, y trabajaremos para potenciar la actividad de los estamentos que pueden desarrollarlas propiciando, así, una calidad de vida edificante para el colectivo. Para ello, salvaguardaremos la independencia de acción respecto a otros organismos y colaboraremos con ellos en la consecución de la mejora de calidad de vida de los usuarios.
No discriminando a nadie en función de su raza, religión o poder económico, estableciendo los canales necesarios para que cada uno de ellos reciban la respuesta adecuada a sus necesidades a través de becas, adaptación de costumbres, adquisición de recursos,...etc. que aseguren su derecho a la diversidad en la propia Asociación o en cualquier otra institución que atienda a la persona.

Buscando siempre la participación en aquellos asuntos que contribuyan a la mejora de la calidad de vida y la atención adecuada de personas con discapacidad, y colaborando con ellas desde nuestra experiencia y perspectiva, y de acuerdo únicamente a principios de ética personal y profesional.
Clave en nuestro funcionamiento para que todo el público sepa cómo trabaja la Asociación y a qué se destina todo el apoyo que recibimos.
Aspace-Rioja velará por mantener una continua curiosidad por todo lo relacionado con nuestro ámbito de actuación. Esta actitud nos exige estar receptivos a las aportaciones de cualquier disciplina y saber, sin encerrarnos en nuestro propio universo. Y a su vez, nos obliga a reflexionar y compartir nuestras experiencias, a compartir nuestro saber.
De todos nosotros se debe esperar innovación, propuestas de nuevos modelos de organización y nuevas actividades que respondan a los retos de una sociedad, y un colectivo específico, siempre cambiante.
Se hace imprescindible la coherencia entre lo que planteamos como valores de convivencia, en nuestra intervención con usuarios y sus familias, y lo que practicamos en nuestro quehacer profesional.