Principios Metodológicos

Con el objetivo de lograr la atención integral de la persona con parálisis cerebral o deficiencia afín, y teniendo en cuenta la especificidad de este tipo de discapacidad, Aspace-Rioja se plantea la formación como un proceso de construcción en el que tanto la persona, como la familia y los profesionales tienen que tener una actitud activa que permita alcanzar aprendizajes que contribuyan a alcanzar el máximo desarrollo de la persona.

Por esto la metodología utilizada es la del aprendizaje significativo en la que el usuario es el sujeto activo de todo el proceso. A partir de él y con él se diseñarán las experiencias de aprendizaje y se planificarán los contenidos de tal forma que se ajusten al nivel de desarrollo individual, a las experiencias previas y a los distintos contextos en los que transcurre o habrá de transcurrir la vida de cada persona, con el fin de garantizar la funcionalidad de estos aprendizajes. Para esto se utiliza el repertorio de conductas útiles de cada persona.

Forma de ser: Principios Metodologicos

Esta metodología parte de la experimentación, comenzando por lo concreto, próximo y habitual, con estrategias que favorezcan la motivación, promoviendo el trabajo cooperativo y los procesos de grupo , sin olvidar las necesidades particulares dentro de la diversidad del grupo.

La comunicación será la base del aprendizaje, desarrollando estrategias de comunicación y usando si es preciso sistemas alternativos que ayuden a superar los problemas de comunicación y fomenten el desarrollo de competencias sociales. También se favorecerán las actitudes que hagan factible la igualdad, eviten discriminaciones y admitan las limitaciones. El seguimiento continuo de los objetivos debe estar garantizado con el fin de intervenir en el momento adecuado. Todos estos principios exigen coordinación y cooperación entre todos los profesionales y las familias.

Para hacer operativos estos principios, Aspace-Rioja utiliza herramientas con usuarios (programas individuales de atención) y con profesionales (el trabajo en equipo y la coordinación con otras instituciones).

 En él están reflejados todos los objetivos que se trabajan con el usuario en las diferentes áreas y pueden aparecer también otros que se lleven a cabo en la familia, en los centros a los que acude o en cualquier contexto social.

El trabajo en equipo es imprescindible para el logro de los objetivos propuestos. Las condiciones necesarias para que se dé el trabajo en equipo son: el interés común, la comunicación y el clima.
La comunicación constituye, de este modo, un factor importante en nuestro trabajo, y se revisa continuamente para evitar lo que pueda alterarla o favorecer su mejora: empatía, escucha activa y feed-back.
Los grados de eficacia se conseguirán en la medida en que el equipo clarifique y comparta objetivos, roles y decisiones.

La coordinación con otras instituciones es especialmente importante en nuestros servicios si advertimos que los usuarios vienen o pueden proceder de otros recursos sociales, sanitarios, educativos, de ámbito local, comunitario o estatal, y que es necesario aprovechar el trabajo de estas instituciones para continuar el proceso formativo de la persona.
De igual modo es necesaria la coordinación con la familia; el trabajo en equipo se extiende, por lo tanto, desde un ámbito interno, referido a los profesionales, hasta el externo, en el que la relación con usuarios, familias y resto de instituciones se revela fundamental.