Volando voy, volando vengo

28/02/2010
Foto de grupo en un parque de Vitoria

 

No fue el tiempo, afortunadamente, tan malo como temíamos y a pesar de que el airón sopló poderoso durante buena parte de nuestra estancia en Vitoria, lo pasamos bien en el primer fin de semana de respiro familiar del año.

 

No había nada que temer. En otros años con frío y nieve, siempre nos hemos sentido muy a gusto en el albergue Carlos Abeitua donde, por cierto, nos tratan muy bien. Contra el tiempo, imaginación, juegos de mesa o cine.
Y, además, las nueve personas que integramos el grupo (cinco usuarios y cuatro monitores) pudimos salir y disfrutar como siempre: salvo la tarde del sábado cuando las autoridades prohibieron la apertura de los establecimientos y mucha gente se quedó en casa por prudencia, lo demás fue calle y calle, visita al centro comercial, al boulevard, vermú, y paseos, haciendo del fin de semana de respiro lo que es: un tiempo de ocio y diversión para los “excursionistas” y otro de relax para las familias.
 
Otro viaje a Vitoria con mucha anécdota , y van ya unos cuantos. Ya llegará la primavera, ya.