1.- Antes de nada, nos gustaría dar la enhorabuena al pueblo de Torrecilla por esta iniciativa y preguntar, después a su Alcalde, ¿cómo y cuándo surge esta Fiesta Solidaria?.
La Fiesta de la Solidaridad de Torrecilla en Cameros tiene su origen en el año 1996. Ese año, y con ocasión de la guerra de los Balcanes, varias asociaciones, numerosos vecinos y visitantes habituales de nuestro municipio, así como el propio Ayuntamiento, organizaron una jornada solidaria y de reivindicación en la que se pedía el final de aquel terrible conflicto que asolaba una región de Europa. El lema empleado por aquel entonces fue “SOS BOSNIA” y la recaudación obtenida con aquella primera iniciativa se canalizó a través de ayuda humanitaria al pueblo bosnio. Ese fue el origen y la semilla de la actual Fiesta de la Solidaridad, cuya edición nº 13 vamos a celebrar este año y en la que intentaremos colaborar al máximo con vuestra asociación, ASPACE.
2.- Si este día tiene sello es, sin duda, su marcado carácter solidario, comenzando por la implicación sin reservas de todos los vecinos. ¿Qué siente un Alcalde ante tal movilización popular y qué significa este evento para el pueblo?
Ser alcalde de Torrecilla es un gran orgullo y serlo en un día como ese supone una de las mayores satisfacciones que la vida pública te puede dar. Porque ver a todo tu pueblo luchando y trabajando por una misma causa, remando en la misma dirección y compartiendo las mismas ilusiones es una aspiración con la que soñamos todos los que nos dedicamos a la gestión de los intereses colectivos. Torrecilla es hoy un ejemplo de participación y compromiso de sus vecinos, aptitudes sobre las que descansa la verdadera fortaleza de este pueblo. Por otro lado la Fiesta de la Solidaridad es una iniciativa que surge del pueblo, en la que los vecinos son los verdaderos protagonistas y que, con el paso de los años, se ha convertido en una de las señas de identidad más reconocidas de Torrecilla. Es un emblema que debemos cuidar.
3.- ¿Cuándo se comienza a trabajar en la organización?
Hay que tener en cuenta que este año vamos a celebrar la XIII edición de la Fiesta de la Solidaridad por lo que llevamos ya varias ediciones a nuestras espaldas y hay cosas de la organización que se van sucediendo por inercia. Cada año, por el mes de mayo, se abre un periodo de tiempo para la presentación de proyectos. Con la llegada del verano, una Asamblea de Vecinos se reúne para escuchar a los representantes de todos los proyectos presentados y elegir, a mano alzada, la iniciativa que más les ha convencido. Esa elección popular del destino de la Fiesta la implantamos hace ya tres años y creo que ha sido todo un éxito porque ha conseguido una mayor implicación por parte de la gente, que siente el proyecto como suyo desde el primer momento. Una vez elegido el proyecto se comienza a hablar con patrocinadores y colaboradores, se van concretando las actividades y se cierra un programa. Pasada la fiesta, normalmente al año siguiente, la institución encargada de gestionar el proyecto elegido ha de presentar cuentas y explicar, también ante la Asamblea de Vecinos el destino de la recaudación.
4.- La Fiesta dura prácticamente todo el día. ¿Qué se va a encontrar todo aquel que se anime a llegarse a Torrecilla?
Lo primero que el visitante se va encontrar es la ilusión, el compromiso y la participación de un pueblo unido que trata de conseguir un objetivo común. Se encontrará también un gran ambiente, con multitud de gente colaborando y llenado las calles, dejándose impregnar por los aromas de un día de fiesta. Pero también podrá disfrutar del rico patrimonio natural y cultural de Torrecilla, de su gastronomía y de los encantos de un pueblo serrano que ofrece al visitante numerosas actividades y alternativas para pasar un día muy agradable.
5.- ¿Cómo animaríamos al público para que no se lo pierda?
Quiero transmitir la idea de que la Fiesta de la Solidaridad es, ante todo, un día para hacer una llamada a la concienciación de la gente ante las numerosas necesidades y carencias que existen en el mundo, también a nuestro alrededor. El objetivo principal es recaudar fondos que ayuden a que el proyecto seleccionado pueda hacerse realidad. Quienes se acerquen a Torrecilla podrán aportar también su granito de arena, y lo podrán hacer disfrutando de un día de fiesta y participando en las numerosas actividades de ocio programadas. Se trata, en definitiva, de que la gente colabore, pero lo haga pasándoselo bien y divirtiéndose.
6.- No olvidemos que este esfuerzo colectivo se concreta, al final, en la obtención de una recaudación muy notable. ¿Cómo se consigue?
Lo más importante es la participación y la implicación de la gente. Sin eso la Fiesta de la Solidaridad no hubiera alcanzado jamás el éxito que hoy tiene. Los torrecillanos lo consideramos como algo propio, como una seña de identidad y eso hace que todo el mundo esté volcado. Eso nos permite organizar gran cantidad de actividades como un rastrillo solidario, degustaciones, la carrera popular de la solidaridad, un bingo, una rifa, una subasta, talleres infantiles, actuaciones musicales o verbena. Todo contribuye a que la gente participe, se implique, colabore y se divierta. Además muchas de las cosas que se organizan se deben a la generosidad de la gente que aporta cosas o productos para el rastrillo, las degustaciones o la subasta: repostería, vino, aceite, fruta…, todo nos sirve y todo ayuda a que la fiesta sea un éxito. Desde aquí deseo invitaros a todos a que aportéis también aquello que consideréis oportuno. Seguro que le damos una buena utilidad.
7.- Este año, se destina a Aspace-Rioja, pero ¿qué otras asociaciones han resultado beneficiadas en las distintas ediciones?
Como he comentado, la primera fiesta se dedicó a Bosnia y desde entonces hemos colaborado con asociaciones como Médicos Mundi, Asociación Española Contra el Cáncer, Proyecto Hombre, la Fundación Virgen de Tómalos, AFFA-Rioja, SETEM-RIOJA… entre otras. También hemos dedicado la fiesta a proyectos de cooperación al desarrollo presentados y dirigidos por dos misioneros torrecillanos, Tomás García Sorzano, en Perú y Luis Ángel Moral Astola, en Benín.
8.- En general, ¿cuál sería el balance después del camino recorrido hasta ahora?.
El balance no podría ser más satisfactorio. La Fiesta de la Solidaridad se ha convertido con el paso de los años en un evento cuya fecha aparece señalada en rojo en nuestro calendario. En una fiesta local más y, como he dicho, los torrecillanos la siente como algo propio. Si a esto sumamos la enorme colaboración y participación con la que se cuenta podemos concluir que esta iniciativa se ha convertido en todo un éxito.
9.- ¿Un detalle, un gesto, una actividad que se le haya quedado grabada en la memoria en todo este tiempo?
Podría señalar muchos porque la Fiesta de la Solidaridad es también un conjunto de sensaciones y sentimientos que a veces resultan difíciles de explicar. Pero me quedo con el recuerdo de algo que viví en la Fiesta de la Solidaridad del año 2007. Era mi primera fiesta como alcalde y viví toda la jornada con gran emoción e intensidad. Ese año la recaudación obtenida se destinaba a financiar un proyecto de cooperación en Benín presentado por un misionero torrecillano. La implicación del pueblo fue impresionante. En el momento en que anuncié la recaudación del día, que hasta la fecha ha sido la más alta, todo el pueblo dedicó una larga y sentida ovación que me dejó impactado. Ese es un recuerdo que me ha quedado grabado en la memoria y que jamás olvidaré.
10.- Y por último, ¿un deseo para este día?
Que sea un día de sana convivencia y de participación y que los torrecillanos se vuelquen, como han hecho siempre, con una causa que necesita del apoyo de todos. Y más en esta ocasión cuando una familia de nuestro pueblo, Alex, Sandra y Miquel están directamente implicados. La solidaridad también es necesaria con los que tenemos tan cerca y este es un buen momento para ponerla en práctica. Espero que sea una jornada inolvidable para todos.
Muchas gracias por su atención, Sr. Alcalde.