Por eso, agradecimos que nos visitaran esta mañana Bea y Loreto, miembros del Grupo de Danzas de la Casa de Aragón que después de explicarnos sus experiencias en el Grupo y las características del traje regional que vestían, nos deleitaron con sus bailes.
Lo hicieron de maravilla porque, ni cortos ni perezosos, varios integrantes del Centro de Día y otros del Ocupacional, que también se sumaron a la fiesta, hicieron sus pinitos con un arte más que digno, mención especial para Pilar, aragonesa de corazón, que hasta se emocionó.
Terminamos con un ágape y un estupendo sabor de boca. A eso se llama empezar bien el fin de semana.